que pasa en Saltá de alegria

esto es un poquito de lo que hacemos en Saltá de Alegria

Lo imposible, lo posible, lo probable y lo improbable

Soy argentino, vivo en Argentina desde que nací (salvo por un tiempito en el Amazonas) trabajé en iglesias argentinas, y estudíé en escuelas argentinas. Y desde que soy chico me enseñaron que estas son dos cosas inconciliables. Tenemos educación laica y es IMPOSIBLE que una iglesia pueda hacer algo relevante en las escuelas. Obviamente hay proyectos a nivel nacional de alcanzar escuelas, es famoso el "no más vioencia" pero ya te lo venden como que es muuuy dificil entrar, se necesitan muchos permisos, mucho trabajo, si no lo haces de acuerdo al sistema es imposible. Como para muchos en "Saltá de Alegría" no somos una iglesia, no pudimos ser parte de proyectos así. Es por esto que hace tiempo estamos orando por las escuelas de Banfield para que Dios nos abra las puertas de alguna manera.

Un día, con esa chispa de inspiración divina que viene a veces, surgió la idea de adaptar el evangelio según los simpsons a escuelas, hablando de temas de valores, identidad, personalidad, autoestima, crisis, crisis interpersonales, proyecto de vida, etc.


Comenzamos modestamente presentando el proyecto en la escuela numero 28 de Banfield, en educación media tiene unos 150 chicos entre 14 y 17 años, pensando que tal vez lograbamos trabajar con algún curso o división de la escuela. La noticia fue que aprobaron el proyecto y querian que trabajemos con todos los chicos, además nos invitaban a trabajar en la escuela media 15 de banfield. La secretearia de la escuela 28 era vicedirectora de una escuela católica "Santa María Goretti" y de ahi también nos invitaron. Trabajando en estas tres escuelas, por el boca a boca de profesores, directores, etc. nos invitaron de 10 escuelas más, tenemos casi todos los días de acá a fin de año ocupados con clases especiales. Y se siguen sumando escuelas a las que estamos proponiéndo comenzar el próximo año. Para nosostros es una bendición, creemos que al final del año habremos trabajado con unos 1.500 chicos de la zona.


Los chicos se entusiasman, quieren saber más de nosotros, de Saltá, y sin saberlo de Dios. Nos pidieron que hagamos un campamento parta ellos, y lo estamos organizando, y están pasando muchas cosas más, como que se peguen versiculos biblicos en las carteleras de las escuelas, para promover la no violencia, o que los mismos chicos de las escuelas cuenten lo que hacemos y posteen los vesiculos en sus fotologs, etc. Estamos viendo resultados.


Porqué por tanto tiempo crei que era imposible, porque me dejé convencer, no se. Vale la pena el esfuerzo, hoy Saltá de alguna manera se está convirtiendo en la iglesia de las escuelas de Banfield y de la zona. Es un milagro, y estamos super agradecidos a Dios por eso.